En un ambiente de alegría y recogimiento, alumnos del Centro Educativo Salesianos Talca, junto a niñas de otros colegios de la ciudad y niños del grupo scout, recibieron el 6 de diciembre el sacramento de la Eucaristía, culminando así su proceso de preparación en la pastoral sacramental y en las diversas comunidades del Movimiento Juvenil Salesiano.
La celebración fue presidida por el padre Marco Vergara, quien dio la bienvenida a las familias, catequistas y asistentes, destacando la importancia de este día en la vida cristiana de los jóvenes. “Hoy reciben a Jesús Eucaristía, alimento que fortalece su fe y los invita a llevar su amor al mundo”, expresó el sacerdote al iniciar la misa.
Durante el rito de presentación, los catequistas manifestaron que los niños y jóvenes estaban debidamente preparados para recibir por primera vez el Cuerpo y la Sangre de Cristo, gracias a la formación recibida, el acompañamiento de sus familias y la vida comunitaria. En nombre de la Iglesia, el padre Marco recibió a los candidatos, invitándolos a conservar la gracia y la alegría de este día.
La comunidad escuchó con atención las lecturas proclamadas, que recordaron la cercanía del Señor con su pueblo y el llamado a anunciar el Reino con generosidad. En la renovación de la fe, los jóvenes profesaron públicamente su compromiso de crecer en la vida cristiana, acompañados por sus padres, quienes reafirmaron su misión de guiarlos en el camino de la Eucaristía dominical.
Las intenciones incluyeron oraciones por la Iglesia, las autoridades del país, los jóvenes que recibieron su Primera Comunión y sus formadores. También se pidió por las vocaciones sacerdotales, de manera especial por Cristóbal Rojas, alumno egresado de cuarto medio y animador de la catequesis que fue aceptado para iniciar su formación en el Seminario Pontificio Mayor de Santiago.
El instante más significativo de la celebración llegó con la comunión. En un clima de silencio y oración, los niños y jóvenes recibieron por primera vez a Jesús Sacramentado, acompañados por el canto de la asamblea.
Antes de la bendición final, se realizó la entrega de las cruces, signo del compromiso cristiano asumido por los jóvenes. Las cruces fueron bendecidas por el padre Marco y entregadas por los catequistas de las comunidades de Catequesis de Primera Comunión Jóvenes, Comunidades Apostólicas Salesianas, Scouts Santa Ana y Don Bosco, y Comunidades Misioneras Salesianas.
La celebración concluyó con la bendición final y la invitación a continuar caminando en la fe, poniendo bajo la intercesión de María la vida de los nuevos comulgantes.

