El 30 de noviembre, la Iglesia Católica dio inicio al tiempo de Adviento, período de preparación para acoger a Jesús que nace en nuestros corazones y que nos invita a disponernos para la Navidad. En este contexto, el Centro Educativo Salesianos Talca celebró un Buenos Días especial los días 1 y 2 de diciembre, ocasión en la que se encendió la primera vela de la Corona de Adviento. Este tiempo litúrgico comprende cuatro domingos, desde el 30 de noviembre hasta el 21 de diciembre, y llama a vivir un período de oración, reflexión y esperanza.
En Sede Norte, el padre David Albornoz, y en Sede Sur, el padre Marcos Vergara, compartieron con la comunidad educativa el sentido y significado del Adviento, que además marca el comienzo del año litúrgico en la Iglesia Católica.
Durante la jornada, la lectura del Evangelio invitó a mantenerse vigilantes y atentos a la venida del Señor. En esa línea, ambos sacerdotes animaron a prepararse interiormente para el encuentro con Jesús que llega en Navidad.
Se presentó también la Corona de Adviento, compuesta por cuatro velas que se encienden progresivamente cada semana. Los sacerdotes destacaron que su forma circular simboliza la eternidad de Dios, la inmortalidad del alma y la vida eterna en Cristo. Asimismo, explicaron que las velas —tres moradas y una rosada— representan las cuatro semanas de este tiempo especial: el morado como signo de oración, penitencia y sacrificio, y el rosado como expresión de alegría.
Recordaron, además, el significado de cada vela. La primera, de color morado, simboliza la esperanza y se conoce como la vela de la profecía, en memoria de los profetas que anunciaron el nacimiento de Cristo. La segunda, también morada, representa la fe y es llamada la vela de Belén, en recuerdo del camino emprendido por María y José. La tercera, de tono rosado, expresa la alegría y recibe el nombre de gaudete, recordando el gozo experimentado ante el nacimiento de Jesús. Finalmente, la cuarta vela, nuevamente morada, simboliza la paz y es conocida como la vela del ángel, invitando a vivir la última semana previa a Navidad en oración y serenidad.
Tras compartir este mensaje, se encendió la primera vela y se impartió la bendición a toda la comunidad educativa, haciendo un llamado a mantener una actitud de escucha al Señor, especialmente en este cierre del año escolar, tiempo de evaluaciones y revisión de los frutos alcanzados.

